No sólo con palabras


El tiempo y las cosas
Agosto 19, 2007, 1:18 pm
Archivado en: bien y mal, pensamiento, vida

Me encuentro saturado. Finjo que no ocurre nada fuera de lo normal. Descubro lo contrario, que no normal me ha superado y se ha vuelto anormal. Nada parece normal. Si miro la televisión me cuenta lo mismo que ayer pero de forma diferente, y me dice lo que quiere. Si leo el periódico o escucho la radio, todo lo mismo. Todo parece normal pero no lo es. El verano se torna invierno, no sólo si atiendo al otro hemisferio, sino en los corazones de las personas. Perdón por parecer excesivamente corrosivo. Que conste que no estoy deprimido. Quiero conocer la verdad y mirar con sinceridad lo que ocurre.

Hoy, viendo las noticias -y da igual qué canal conecte- la misma escena se reproduce. Un bombero del cuerpo de “Bomberos sin fronteras” (que pagan de su bolsillo intervenciones valientes que los gobiernos burócratas son incapaces de desarrollar) se plantea si debe regresar a su tierra tranquilamente porque no puede desarrollar su trabajo (gratuito o costoso para sí mismo incluso) con normalidad. ¡Lo normal, anormal! Y es cierto, debe buscar protección y seguridad en las armas ante los desastres de un terremoto. Por alguna extraña razón los seres humanos (esta vez no me atrevo a decir personas) convierten algo “natural” en algo más desastroso. Pienso que no es normal, que no tiene por qué serlo y mira tú por dónde se vuelve anormal. Prefiero decir que es anormal.

Lo siento por el pueblo que sufre los azotes del terremoto y que es rematado con la estupidez de los seres humanos. Siempre he pensado que el ejército era necesario, pero no para defender a un pueblo que acaba de sufrir de sí mismo.

Y por otra parte comprendo que el gobierno de más de un país, acostumbrado a no hacer nada y nunca perder la paciencia en su estado aletargado de pereza, nunca debería ser apoyado por el pueblo. Como el pueblo no sabe, continúa en la ignorancia de sus posibilidades y es forzado (en el extremo del desastre natural) a regresar a métodos primitivos.

Generosidad, por Dios, generosidad.